Ya hemos inaugurado. Pasó el día de la “foto finish” y ya se puede decir oficialmente, tenemos Centro Cultural en Cascante. Ahora bien, ¿hemos tapado un agujero o hemos abierto varios?
¿Y esta pregunta a qué viene? Viene a cuento de que nos encontramos con la siguiente situación. Disponemos de:
- El Centro Cultural con un aforo de casi 300 butacas, que en principio va a utilizarse únicamente para proyectar cine.
- Un local en los bajos del Club de Jubilados con un proyector y una pantalla de tamaño más que aceptable, y con un número de butacas similar al anterior. Butacas que, según fuentes bien informadas, van a ser retiradas y posiblemente destruidas, extremo este último sin confirmar, y que de ser cierto personalmente me parecería una auténtica barbaridad, ya que en otros momentos se han levantado y se han vuelto a poner.
- Y finalmente, en el segundo piso de la Casa de Cultura en la calle San Pedro, una planta con sillas de madera, de quita y pon, que unas veces se suben y otras se bajan, según necesidades.
Paradojas de la vida… resulta que a pesar de tener tantos espacios, a fecha de hoy, o mejor dicho de ayer, tiene lugar la proyección (desde aquí me disculpo, no pude asistir por tener otro compromiso contraído) de un interesante documental, realizado durante una travesía en Nepal del Grupo Muskaria, en la que participaban expedicionarios y expedicionarias de Cascante, y se celebra en el segundo piso de la Casa de Cultura. Buen local, pero carente de recursos para este tipo de actos. Con lo que, según me transmiten, las personas que acudieron estuvieron incómodas innecesariamente. Mientras otros dos hermosos locales, que sí disponen de los recursos y de la comodidad que en esta ocasión hubiese sido necesaria, vacios y sin poder utilizarse.
Si nadie lo remedia, esta debe ser la situación que nos depara el futuro. Opino que a los ciudadanos y ciudadanas de Cascante, “nuestros buenos dineros” nos cuesta mantener una infraestructura municipal, que como mínimo debería tratarnos como eso, como lo que somos: dignos ciudadanos y dignas ciudadanas de Cascante.
Afortunadamente el invierno está dando sus últimos estertores y llegará la primavera.
